| Golpe popular no Equador? Por iarnoticias 21/04/2005 às 22:23 jueves, 21 de abril de 2005 El nuevo look del Imperio en Ecuador El "Golpe popular" Despojadas de todo contenido revolucionario las izquierdas latinoamericanas han pasado a ser parte integrante de los golpes de Estado derechistas que surgen como consecuencia de las disputas entre facciones políticas por el control de los gobiernos dependientes. Esos golpes ya no son militares, ya no se utilizan tanques ni soldados, sino cámaras de televisión, radios, diarios, estudiantes y activistas de izquierda que mayoritariamente se vuelcan a las calles para realizar desmanes, romper lo que encuentran y provocar a las "fuerzas del orden". La represión que se desencadena como respuesta genera el clima de "caos y descontrol", realzada y magnificada por las imágenes y titulares mediáticos. Todo este escenario resulta el elemento justificatorio para el golpe parlamentario que sobreviene a continuación. La metodología no es nueva. Ya en la década del 70 se hacía lo mismo, sólo que en vez de estudiantes y militantes de izquierda se utilizaban militares ideologizados en la "doctrina de seguridad nacional" y formados profesionalmente en la Escuela de las Américas. La justificación que se esgrimía para la irrupción de los tanques asesinos y el golpe de Estado militar era la misma de ahora: "el caos y el descontrol". La diferencia era que ese "caos y descontrol" no era producido por idiotas útiles alienados por la televisión, sino por cuadros militantes adoctrinados y entrenados para la lucha de calles con objetivos políticos y sociales revolucionarios. Para Washington y el Pentágono, metidos en la guerra por áreas de influencia con la URSS en América Latina, los que combatían en la calles contra la policía represora del sistema se llamaban "subversivos". La fórmula de ahora "parece" lo mismo -activismo y violencia en las calles- pero el contenido y las consignas son diferentes. La llamada "subversión" de entonces -la militancia revolucionaria en las calles- realizaba acciones callejeras tácticas con consignas bien definidas: "liberación o dependencia", "patria o muerte", "a ver, quien dirige la batuta, si el pueblo unido o los yanquis hijos de puta". O sea que el enemigo estaba claramente definido y delimitado: Imperio yanqui y dominación. Ese era el objetivo a derrotar con la lucha armada y la lucha de calles. En los nuevos "golpes populares" como el que acaba de ocurrir en Ecuador, los protagonistas carecen de preparación doctrinaria y de formación revolucionaria en lucha de calles. No hay objetivos revolucionarios -ni de izquierda ni de nada- ni de cambios de sistema, y las consignas son reduccionistas e individualistas: "Fuera Lucio", "Lucio Corrupto", "Lucio dictador", etc,etc. El impacto está asegurado dado que se reproducen histérica y compulsivamente por las pantallas de TV y el resto de los medios de comunicación. Las diferencias son obvias: la izquierda doctrinaria y revolucionaria de la década del 70 peleaba contra el Imperio yanqui considerado como totalidad opresora y colonizadora, en tanto que los especimenes de la "nueva izquierda" adoctrinados en la TV, sólo pelean contra "Lucio": O sea contra el presidente-empleado del Imperio yanqui. La izquierda del 70 quería tomar el poder para cambiar al mundo y al sistema, y estos ejemplares "caceroleros" de clase media que armaron la revuelta en Ecuador sólo querían cambiar a "Lucio". No importa mucho para qué, pero lo querían cambiar como una forma de catarsis inducida por la estructura mediática dominante controlada por sus auspiciantes. O sea por los bancos y transnacionales (protegidos por la embajada norteamericana) y la clase dominante nativa que utilizaron a Lucio Gutiérrez para mantener la dolarización, profundizar el Plan Colombia y mantener las bases militares. Y que decidieron derrocarlo, simplemente, porque Lucio ya no les servía, o representaba un estorbo para los futuros planes de dominio económico y político en carpeta. Esto explica, entre otras cosas, porqué Washington se vale de esta metodología de "revueltas populares" para armar golpes parlamentarios (que sustituyen a los viejos golpes militares) con el objetivo, no ya de terminar con el peligro real de una izquierda revolucionaria, sino para sustituir a presidentes-empleados que ya no son útiles para sus propósitos económicos y políticos. La impunidad, como antes sucedió con los militares golpistas, está garantizada por la complicidad mediática. El miércoles, cuando fue alevosamente derrocado el presidente-empleado Lucio Gutiérrez, ninguna cadena o medio en el mundo (salvo IAR-Noticias) tituló: "Golpe de Estado en Ecuador". ¿Alguno de los títulos?: "Fue sustituido el presidente de Ecuador", "Nuevo presidente en Ecuador", "El Parlamento desplazó de sus funciones a Lucio Gutiérrez", etc, etc. ¿Y que pasó con la mayoría de los medios "alternativos" o de la "nueva izquierda"? Todos felices y realizados: "Cayó Lucio Gutiérrez presidente de Ecuador y "el mejor aliado de Bush". ¿Y los que tomaron el poder con el golpe de Estado parlamentario que son? Se cambió un Gutiérrez por un Palacio ¿En que difieren? Se cambió a la burocracia "gutierrista" (puesta por el Imperio) por la banda oligárquica ultraderechista escudada en Palacio (puesta por el Imperio). ¿Cual es la diferencia? ¿El color de piel? Un experto observando desde el teatro de los hechos se preguntaba: ¿Washington llegó a la impunidad total? Más que eso: el Imperio está solo. Por ahora...
>>Adicione um comentário [agplatina] [ALTERCOM] URGENTE DESDE QUITO REBELDE. DICTADURA NO. Favor difundir ampliamente en medios y redes. Data: Sat, 16 Apr 2005 21:30 De: redaccion@altercom.org Quito, en calles y plazas, resiste a la dictadura de Gutiérrez.Manifestaciones multitudinarias y pacíficas que duraron hasta las 2am se repitieron este mediodía y tarde. Gral. Myers, Jefe de las fuerzas armadas de Estados Unidos lo visitó antier y le habría dado espaldarazo. Presión popular busca derogatoria de decreto dictatorial que revive doctrina de Seguridad Nacional. ******** Ecuador pide SOLIDARIDAD MUNDIAL INFORME DE URGEMCIA: LA DICTADURA EN ECUADOR NO SE CONSOLIDA. ALTERCOM Hacia las 9 de la noche del 15 de abril, los medios de comunicación radiales y televisivos, se enlazaban para dar paso a la cadena nacional, en la que, el Presidente de la República, rodeado del alto mando Militar, cruzado en el pecho la banda presidencial con la leyenda «Mi poder en la Constitución», y amparado y fortalecido por el espíritu protector que había dejado la visita del General Myers, Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, leía el Decreto de Emergencia a través del cual se eliminaban las garantías constitucionales al pueblo de Quito. Fortaleza que arranca, según comentarios salidos del propio palacio de Gobierno, del acuerdo entre el Jefe del Estado Ecuatoriano y el más alto oficial de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos mediante el cual Gutiérrez tiene el respaldo de la gran potencia y su embajada en Ecuador a cambio de la inmunidad a los soldados estadounidenses en nuestro país y otros acuerdos de orden militar que no se los ha podido identificar aún. Para «equilibrar» la reacción popular también en el Decreto se disolvió la Corte Suprema de Justicia. De acuerdo a los retazos constitucionales que todavía quedan en el país, el Congreso Nacional deberá conocer y ratificar el Decreto Presidencial. Se presume que la mayoría parlamentaria no ratificará el Decreto de Emergencia lo que traerá una nueva pugna entre la oposición parlamentaria y el Presidente de la República. Horas antes, ya la ciudadanía sabía sobre la medida presidencial y salió a las calles de forma masiva, desafiando al régimen de forma pacífica, con la voz y la creatividad como únicas armas. Para sostener el argumento de «conmoción interna» o de cumplir «su obligación de mantener la seguridad nacional» el régimen organizó a un grupo de aproximadamente 50 personas, algunos empleados del Ministerio de Bienestar Social, quienes bajo el mando del Teniente Coronel Edy Sánchez, delegado del Presidente ante el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, llegaron a las inmediaciones de Radio la Luna, eje de las comvocatorias al levantamiento popular, en franca actitud de provocación y cargados de armas, gasolina y antorchas. Solamente la gran cantidad de manifestantes pacíficos pudo frenar las macabras intenciones. Una parte del maquiavélico plan había fracasado. La pérdida de los derechos constitucionales -libertad de expresión, movimiento, privacidad, propiedad, etc.- no amilanó a las familias quiteñas que hasta las primeras horas del sábado 16 siguieron tomadas las calles de la capital de la República, exigiendo ahora, casi de forma única, la renuncia del primer mandatario. Lo que comenzó dos noches anteriores como una forma de manifestación de la clase media, en el norte de Quito, cambió de rostro. La noche del 15 ya eran miles de focos populares, que alzaban la voz, que estaban de pie en las calles, con banderas, con ollas, con la mano alzada y con el grito de indignación. La segunda estrategia había fracasado. No pudo el coronel manipular la bronca de los pobres, apropiarse de su voluntad, taparles los ojos para utilizarlos como escudo de su política antipatriótica. El discurso maniqueo del gobierno identificando a la bronca en un inicio con la Izquierda Democrática y después con los «aniñados», se le fue de las manos. No pudo t apar el sol con un dedo.. Por su parte el Cabildo Quiteño reunido en la madrugada de este 16 de abril resolvió pedir la renuncia del Presidente de la República. Dentro de las Fuerzas Armadas tampoco la situación se presenta fácil para el Coronel Gutiérrez. Se conoce que existe malestar dentro del ejército ecuatoriano no solamente frente al Decreto de Emergencia sino ante la serie de medidas y acontecimientos sucedidos en los últimos meses. La información sobre la oposición del General Aguas, comandante del Ejército, al decreto de Emergencia se confirmó. Su oposición a salir en la cadena nacional dio paso para que el Presidente de la República ordene su baja y nombre en su reemplazo al General Ubillus, quien asume el mando con el objetivo de acallar la protesta de la ciudadanía quiteña. El nuevo rumor sobre la disolución del Congreso en las primeras horas de la tarde del 16 de abril significaría la auto proclamación abierta del Coronel Gutiérrez como Dictador, pues la Constitución Política no faculta al primer mandatario para que tome esta medida. Mientras todo esto sucede la ciudadanía no se amedrenta ante las amenazas del gobierno. Existen dudas sobre la voluntad de los mandos medios de las Fuerzas Armadas para manchar sus manos de sangre y ahogar el levantamiento quiteño. La resistencia del pueblo es el factor que no se analiza dentro de los cálculos y análisis. Será tal vez porque dentro de las filas militares no hay posibilidad de deliberar sino solamente de obedecer. El problema es que el Presidente de la República sigue recibiendo órdenes de sus superiores del Norte y para mantenerse en el poder requiere ya solamente de su anuencia. Em las próximas horas, el pueblo rebelde de Quito puede revertir la situación y lograr que el dictador vuelva por los fueros de la legalidad o abandone el palacio de gobierno. ********************* ALTERCOM RESISTE CON QUITO QUE SE VAYAN TODOS!!! REPUDIAMOS LA DICTADURA, EL TLC Y EL PLAN COLOMBIA!!! SOBERANÍA Y DIGNIDAD!!! VIVA EL ECUADOR!!!
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