Barcelona, ciudad marca, donde las casitas baratas del barrio obrero del Bonpastor vienen desahuciadas para dejar el paso al museo de la vivienda popular, donde el adjetivo ?multiétnico? viene utilizado para sacar más pasta a los turistas que quieran saborear el gusto exótico de vivir en el Raval y donde el museo de arte contemporáneo (MACBA) organiza seminarios sobre teórias
queer en el sur global.

En una ciudad capaz de tragar, digerir y cagar en forma de producto todos los mensajes disidentes y las identidades marginales, las luchas transfeministas y queer están a riesgo de volverse en un punto más dentro de la agenda cultural de los modernos gafapasta. Una charla para llenar el vacío entre el
vermut de las 7 y el tapeo de las 10.

Las luchas trasfeministas más radicales están intentando liberarse de los lazos de los mensajes de
las estructuras institucionalistas llevados a cabo por partidos guaystas como Izquierda Unida, como en el caso de la asamblea del Octubre Trans Barcelona 2012, que ha visto tristemente publicado su cartel en la página de libertades afectivas-sexuales del dicho partido. Un intento patético, pero nada inocente por parte de estos señores, de ponerse una estrellita más en el ámbito de las luchas sociales, chupando como sanguijuelas el trabajo libre y autónomo de la asamblea.

Es en este marco que se inserta el seminario Conceptualismos del Sur- Tropicamp, políticas performativas y subalternidad', organizado en el MACBA por Beatriz Preciado (la recordamos por su contribución en la organización de la Internacional Queer en el museo Reina Sofía ). Este seminario ha sido presentado como unas jornadas temáticas sobre teorías queer en el sur global. Dos días de charlas tenida por academicxs (muy poco sulbalternxs) que se han dedicado a estudiar, o mejor dicho a descafeinar, las luchas queer o personalidades disidentes en diferentes contextos 'tropicales'.

Y los problemas han surgido desde el primer momento, cuando se ha intentado defi nir el concepto de sur. Un sur como concepto construido al negativo, opuesto al otro, subalterno de hecho, como en la mejor tradición occidentalista. Una zona geo-política arbitraria, como si País Vasco, Brasil, Andalucía, Chile y más países de américa latina, fueran algo que se puede aglutinar en la misma palabra, como si no hubiera existido el colonialismo, la explotación, las fronteras.

El lenguaje utilizado ha sido otro punto chocante, lxs ponentes pronunciaban palabras como 'mariquita maravillosa' , 'bollera' y 'queer' con mucha naturalidad. Sin embargo los pronunciaban desde sus asientos privilegiados, entre las risas del público, y parecían tan progre y tan modernxs. Estas palabras resonaban en el espacio del museo, colgadas a las paredes como cuadros del siglo pasado. El poder espera así de asimilarlas, de hacerlas inofensivas. Sin emba rgo estas palabras tienen una historia, un significado político. Son las palabras con las que han intentado herirnos, etiquetarnos, encarcelarnos, son las p alabras que hemos sacado de la basura, a las que hemos dado nueva vida, que nos hemos puesto encima como una coraza de escombros, para encararnos a todx buen-x ciutadanx o policía que quería atacarnos. Dentro de aquel contexto desinfectado y estéril, estas palabras parecían fieras encerradas en las jaulas de un zoo. Aniquilada su peligrosidad, el publico puede admirar su belleza malsana y terrorífica.

A la palabra queer, utilizada como sinónimo de charla en los museos, de capitalismo rosa, de clubs exclusivos con precios exorbitantes, tenemos que oponer su signifi cado original. Queer como raro, como marginal, queer como vagxs y maleantes, como putas hambrientas, queer como pobres, migrantes,degeneradxs, perversxs, peligrosxs, okupas, queer como ladronxs y criminales, queer como me cago en todo, en vuestro sistema de dos géneros rígidos, de vuestros discursos académicos que quieren describirme, narrarme, chuparme el alma para escribir un libro vendido en La Central, queer como eructar en vuestras charlas de intelectuales, queer como que os vayais a la mierda. Sólo así se puede liberar la fiera enjaulada y volver a apropiarnos de nuestro lenguaje.

El seminario se ha concluido con el formal espacio de preguntas, donde alguien se ha atrevido a señalar la falta de 'travestis' y 'latinxs' entre la pandilla de intelectuales que habían organizado el encuentro, como respuesta la Preciado ha propuesto su visión post-estructuralista de las identidades, declarándose ella misma 'travesti' y 'latinx'. Sin embargo no es bastante haber leído Deleuze y Focault para deconstruir las estructuras de opresión. Sobre todo cuando este intento se hace desde el privilegio, desde la academia, desde la cultura. Desde espacios que operan como destructores, a través de la asimilación desinfectante, de la potencia revolucionaria de las identidades rebeldes.

No se vale definirse a si mismx latinx o travesti en el MACBA, hay que serlo reconociendo las estructuras represivas que diariamente aplastan la vida de millones de personas y no olvidar cuales son los órganos y las dinámicas que generan la opresión. La encontramos en todo: en las relaciones de poder, en la pareja, en el sexismo, en los museos, en el trabajo, en la calle, en las elecciones, en la universidad, en la familia, en las fronteras, en los papeles, en los hospitales, en las cárceles, en las porras de los mossos, en las palabras de los políticos, en los votos del parlamento, en los alquileres y las hipotecas, en los desahucios, en las asociaciones, y no hay tampoco que olvidar que a algunxs (a lxs sulbalternxs) le joden más.

¿Por qué nos joden más? Nos tratan de estupidxs por no tener su labia y sus estudios, nos violan en nuestras casas, nos explotan más en el trabajo por ser mujeres, no nos aceptan en un curro por ser trans, nos pegan por ser travesti, nos echan de casa por ser maricas, bolleras, rarxs, nos psiquiartizan, nos encarcelan por ser putas, migrantes, sinpapeles, sincasa, si robamos comida, deciden por nuestras vidas, nuestros deseos y nuestros cuerpos y en fi n se forran hablando de
nosotrxs en los museos financiados por el ayuntamiento.

En fin, por cuanto nos pueden parecer interesantes estos eventos (a mi no mucho por la verdad), no se puede olvidar que son las puertas de detrás, que el sistema abre para hacer entrar lx hijx ilegítimx, para desarmarlx enseguida y callarle la boca a cambio de pocas migas. Me pregunto si seremos capaces de contraponer a estos intento de asimilación y desactivación, unos mensajes tan salvajes de no poder ser enjaulados en sus estructuras.